La justicia resolvió no condenar a los directivos y médicos del establecimiento que fue investigado tras el fallecimiento múltiple de internos durante la crisis sanitaria de COVID-19.
Una resolución judicial que ha generado una fuerte indignación entre los familiares de las víctimas se conoció en el marco de la causa que investigaba negligencia médica. Tras el fallecimiento de diez jubilados muertos de covid en el geriatrico del horror, la justicia finalmente determinó un cierre procesal inesperado: absolvieron a todos los acusados de los cargos por abandono de persona y propagación de enfermedad. El tribunal consideró que las pruebas aportadas por la fiscalía no fueron suficientes para demostrar una responsabilidad directa e intencional de los dueños del establecimiento en los decesos. Los familiares, que habían denunciado falta de insumos, higiene precaria y ausencia de personal especializado durante los meses más críticos de la pandemia, manifestaron su total repudio a la sentencia. Los magistrados basaron su decisión en que la situación epidemiológica del momento era extraordinaria y que el virus circulaba masivamente más allá de los protocolos internos. Durante el juicio, los acusados sostuvieron que cumplieron con todas las normativas exigidas por los organismos de salud nacionales y provinciales. La defensa logró demostrar dudas razonables sobre la cadena de contagios, lo que derivó en la aplicación del beneficio de la duda. Los abogados de la querella han anunciado que apelarán el fallo ante las instancias superiores para que se revise la valoración de los testimonios de los sobrevivientes. Este caso había sido un símbolo de la vulnerabilidad de los adultos mayores en instituciones privadas durante la emergencia sanitaria. La noticia ha reabierto el debate sobre los límites de la responsabilidad legal de los prestadores de salud en contextos de crisis global.






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